domingo, 2 de octubre de 2011
Despertarse en la mañana, tomar un café, calentar las manos con la taza cálida... Saber que hoy no estás, saber que hoy no reirás, no llorarás. Sentiré tu ausencia hasta en los sitios mas recónditos de mi alma y mi corazón, que hoy te lloran, mas que nunca debo decir. Cada minuto se hace mas corto cuando es la hora de tu despedida, cada minuto, segundo que pasó, se me clavan en el corazón como estalactitas bien heladas.
Fue un error tan grande alejarme de ti, que al pensarlo me quiero morir. Quisiera rescatar lo que por tonta perdí, abrazarte y como loca decir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario